| El plan del Consejo Musulmán de Gran Bretaña para "sensibilizar" los centros escolares por Stephen Schwartz e Irfán al-Alawi |
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El Consejo Musulmán de Gran Bretaña es la principal institución de representación del fundamentalismo musulmán sunní en el Reino Unido. Asociación independiente que sirve de paraguas a alrededor de 400 mezquitas, instituciones de caridad, instituciones educativas, grupos de jóvenes y de mujeres, y entidades profesionales, se registró oficialmente en 1997. Generalmente ha reflejado las ideologías de la Hermandad Musulmana egipcia, el culto saudí wahabí, y los jihadistas deobandi de Pakistán, cuyo pensamiento se apoya en el régimen Talibán de Afganistán. Algunas escuelas comunitarias adoptan una política en la que la religión y la fe de sus alumnos es clasificada estrictamente como tema de naturaleza privada y personal para cada alumno, y por tanto no es tratada apropiadamente en el contexto de la escuela. Este enfoque dificulta más que las escuelas entiendan y respondan positivamente a satisfacer algunas de las necesidades espirituales, morales, sociales y culturales propias de los niños musulmanes. En su lugar, las escuelas no solamente deben "reconocer y satisfacer" las necesidades musulmanas, deben proteger a los niños musulmanes de "situaciones tensas en conflictos de creencia o conciencia... dadas a tener un efecto alienador en el que los alumnos pueden sentir que no son valorados o pueden dar pie a premisas inapropiadas como que con el fin de progresar en la sociedad, tendrán que comprometer o abandonar aspectos de quiénes son, o de sus creencias y valores religiosos". Esto es importante por motivos multiculturales estándar -- "por el sentido del valor y la autoestima de los estudiantes musulmanes" -- pero también porque el islam es especial. "Aunque existen muchas similitudes con otros colectivos religiosos, muchos de los temas que afrontan los estudiantes musulmanes son distintos en naturaleza y grado. Las escuelas necesitan estar mejor informadas y tener una apreciación mayor y más precisa de las necesidades de sus estudiantes musulmanes". En materia del uniforme, explica el Consejo, "En principio, la vestimenta tanto para niños como para niñas debe ser modesta, y ni ajustada ni transparente, y no acentuar la forma del cuerpo. En la práctica, esto significa que un amplio abanico de estilos que es aceptable. En público, los varones siempre deben ir cubiertos entre el pecho y las rodillas y las niñas deben ir tapadas completamente excepto sus manos y caras, un concepto conocido como 'hijab'". Una nota al pie añade, "Que algunos musulmanes cumplan este requisito puede significar vestir el jilbab (una larga vestimenta exterior vestida hasta los tobillos)". Además, "las escuelas deben acomodar a las niñas musulmanas de modo que se les permita llevar una falda escolar amplia hasta los pies, una camiseta de manga larga, y un pañuelo en la cabeza con el fin de cubrir su pelo". Estos comentarios presumen que muchos niños de las escuelas británicas musulmanas vestirán al estilo de las mujeres en Arabia Saudí. El hijab y el jilbab estrictos están ausentes en gran medida de gran parte de los países y regiones musulmanas, como Bosnia Herzegovina, Alemania, Turquía, Asia Central y el sudeste de Asia, y son poco frecuentes entre las poblaciones urbanas del norte de África, el Líbano, Siria, Irak, y los estados "normales" del creciente del Golfo, desde Jordania hasta Yemen. Las escuelas también pueden querer repartir caramelos entre todos los alumnos para conmemorar esta fiesta. Además, los centros pueden preparar para la comida normal del centro una comida especial del Eid para todos los alumnos, e invitar a algunos padres o invitados especiales. Celebrar bailes y conciertos para celebrar fiestas islámicas sería considerado inapropiado por los padres musulmanes. Acumulando una salvedad tras otra, las directrices explican las complicaciones del calendario sunní, pidiendo consultas con autoridades externas que asesoren a los centros: Puesto que los días del Eid se basan en el calendario lunar, puede existir cierta incertidumbre a la hora de determinar las fechas precisas con antelación a los dos Eid. La planificación de las fiestas del Eid es difícil. Se aconseja que las escuelas se vinculen a su mezquita local u otras organizaciones musulmanas para obtener información... Existen un buen número de ocasiones importantes adicionales en el calendario islámico que los centros escolares pueden explicar a través de asambleas. Incluyen el Año Nuevo islámico (Hijrah), la noche de la luz (Lailatul Qadr), el nacimiento del profeta Mahoma (que la paz esté con él) y el día de la Ashurah. En cuanto a los deportes de los estudiantes, el Consejo refuerza el programa fundamentalista de modestia y segregación sexual: Algunos deportes exigen contacto físico con otros jugadores del equipo, el fútbol o el baloncesto por ejemplo. La mayor parte de los padres musulmanes tendrán objeciones a que chicos y chicas jueguen a tales deportes en grupos mixtos. Las escuelas pueden responder positivamente a esta preocupación garantizando que los deportes de contacto tengan lugar siempre en equipos no mixtos... Algunas escuelas pueden tener políticas de que los alumnos se duchen tras las actividades deportivas. Estos arreglos tienen forma en ocasiones de duchas comunitarias desnudos, lo que implica una profunda indignidad. La práctica de permitir que los estudiantes musulmanes se duchen en traje de baño o calzoncillos no soluciona el problema si otros alumnos están desnudos en la misma zona de duchas comunitarias. El islam prohíbe la desnudez delante de otros o la presencia entre otros que están desnudos... La práctica de que chicos y chicas practiquen la natación en sesiones mixtas o exponer la total desnudez ante otros al cambiarse es inaceptable por motivos de modestia y decencia para los padres musulmanes... Las escuelas deben hacer todo tipo de esfuerzos para proporcionar un entorno no mixto para el baño y permitir que los niños musulmanes vistan en ropa de baño que cumpla los requisitos de la modestia y la decencia según las enseñanzas del islam. Ciertas escuelas han podido cumplir estos requisitos al proporcionar un entorno apropiado no mixto y proporcionar también a las niñas leotardos y medias de cuerpo entero en la piscina. Suponiendo que estas directrices se cumplan, no habría motivo para que los niños musulmanes sean excluidos de las clases de natación. En otra declaración abierta de fundamentalismo islámico, las directrices tienen objeciones a la mayor parte de la música y el baile. Los musulmanes consideran que la mayor parte de las actividades de baile, según lo practicado en el plan de estudios, no son consistentes con los requisitos islámicos de modestia, puesto que pueden implicar ciertas connotaciones y mensajes sexuales al practicarse en grupos mixtos o frente a audiencias mixtas. La mayor parte de los centros de primaria y secundaria celebran bailes en clases mixtas y pueden incluir estilos de baile populares, en los que los movimientos del cuerpo son sexualmente expresivos y de naturaleza seductora... La mayor parte de los padres musulmanes no encontrará ningún mérito educativo en el baile o bailar poco después de la infancia y podría encontrarlo incluso cuestionable por motivos religiosos o morales una vez que los niños han alcanzado la madurez sexual (pubertad). Algunos padres podrían considerar aceptable en el contexto de un grupo no mixto el baile de movimientos libres de connotaciones sexuales. Puesto que bailar no es una actividad normal para la mayor parte de las familias musulmanas, es probable que los alumnos musulmanes tengan reticencias a tomar parte en ello, particularmente en sesiones mixtas. Por el mismo motivo, los bailes ante una audiencia mixta también pueden ser cuestionables... Los justificantes paternos para que los niños queden exentos de los bailes deben ser tratados como tema de conciencia religiosa y respetados en consecuencia. Estas formulaciones parecerán absurdas para muchos musulmanes que llegan a Gran Bretaña procedentes de muchas sociedades islámicas en las que el baile es una forma aceptada de arte, incluyendo Turquía, que supone hasta el 15% de los 2 millones de habitantes musulmanes de Gran Bretaña. Esto revela la ambición del Consejo Musulmán de Gran Bretaña de imponer su agenda radical a todos los musulmanes británicos. La inclusión de materiales de un reputado fanático sunní turco en las directrices para la escuela pública británica es una pista que no debe pasarse por alto. Las ambiciones expresadas en este libreto no se limitan al Reino Unido. La visión del Consejo Musulmán de Gran Bretaña para el establecimiento de un pequeño reino saudí dentro de cada centro escolar público supone un manifiesto para la penetración en Occidente por parte de la forma más peligrosa del fundamentalismo islámico. |
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