Elegir la opción menos mala por Salim Mansur
The Giralda in Seville

La crisis en Pakistán saca a la luz el terrible dilema de cómo debería responder Occidente a la hora de contenerlo y desactivarlo antes de que estalle con consecuencias de gran envergadura. El dilema para los líderes de las capitales occidentales no es elegir entre alternativas que son tan diferentes como el blanco y el negro. En su lugar, es hacer frente a elecciones que son indistinguiblemente grises. La situación paquistaní también trae a la atención pública la crisis en ciernes en Irán. Los dos países se podrían ver, a pesar de las muchas diferencias entre ellos, como imágenes especulares uno del otro.

Pakistán es un estado con armamento nuclear al borde de la anarquía, con total probabilidad de inquietud política prolongada y creciente violencia terrorista si su frágil centro, ligado por la fuerza militar, se debilita. Irán -- casi tres décadas después de su sobrecogedora revolución contra el régimen monárquico del Shah, y puesto a prueba por su larga guerra con el Irak de Saddam Hussein -- ha demostrado ser resistente bajo los clérigos shiítas, y desafiantemente avanza hacia el límite de convertirse en un estado con armamento nuclear. Se sabe ya que los fabricantes de bombas de Pakistán, encabezados por el Dr. A.Q. Jan, vendieron en el mercado negro nuclear, compartiendo tecnología y materiales con países tales como Libia, Irán y probablemente Arabia Saudí, que buscan armamento nuclear propio.
Un Irán nuclear, no hay más remedio que conjeturar, será capaz de pasar de su invulnerabilidad relativa adquirida a dotar de armas peligrosamente a sus delegaciones en el Líbano y Palestina -- Hezbolá y Hamas -- al tiempo que decanta a favor de sus ambiciones el equilibrio regional de la zona del Golfo Pérsico. El miedo con Pakistán es que sus armas nucleares, o materiales fisionables, escapen del protector control del ejército hasta elementos más allá de control con vínculos con los terroristas islamistas. El miedo con Irán es que es un estado islamista -- dejando a los académicos debatir las diferencias entre las versiones sunita y chiíta del islamismo -- adquiriendo armamento nuclear. Este miedo no es nuevo. Se presentó con el nacimiento de la era nuclear.

La advertencia de Einstein sigue siendo una verdad incontestable: "El poder liberado del átomo lo ha cambiado todo, excepto nuestra manera de pensar. Necesitamos una manera radicalmente nueva de pensar si la humanidad va a sobrevivir”. Pero cuando la elección fue ineludible mientras los científicos alemanes (Otto Hahn y Fritz Strassmann en el Tercer Reich de Hitler en 1938) escindían con éxito el núcleo de un átomo de uranio, Einstein escribía al Presidente Franklin Roosevelt con motivo del peligro inminente instando a la acción. La acción requerida era que las democracias evitasen que las no-democracias y los tiranos adquirieran armas nucleares.
El fallo a la hora de impedir que Pakistán fuera nuclear se ha convertido ahora en la pesadilla de Occidente al tiempo que desde el 11 de Septiembre, el país se ha convertido en la "zona cero" del terrorismo islamista y refugio para Talibanes, líderes y guerrilleros de Al Qaeda. La lección de este fracaso es no permitir que el escenario paquistaní se repita, especialmente en una sociedad en la que los ingredientes del terror y la tiranía constituyen una mezcla mortal con prejuicios anti-israelíes y anti-Occidentales promovidos por el estado, como en el caso de Irán. A través del método de ensayo y error, Occidente levantó una relación disuasoria con la antigua Unión Soviética con armas nucleares y su sucesora, Rusia.

Sopesar si Occidente puede construir una relación disuasoria con Irán, cuyos líderes -- al igual que la Alemania Nazi -- desposan una ideología que promueve objetivos apocalípticos, sigue siendo una cuestión abierta de terribles riesgos. La crisis de Pakistán aboca a Occidente frente a frente con Irán. Estaba previsto.

El Dr. Salim Mansur es profesor residente de Ciencias Políticas en la Universidad de Ontario y director de la sede en Canadá del Centro para el Pluralismo Islámico.

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